sin plástico

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Hace un mes fui invitado a participar en el blog Vota y Calla. Envié un texto prueba, retales de escritos anteriores junto alguna anécdota real y algo de imaginación.

Sin esperanzas de ser publicado. Tan solo era un texto referencia a modo de ejemplo, mira por donde que al editor le gusta y lo publica. Una vez hecho no había marcha atrás. Solo quedaba esperar a ver los comentarios de las personas que leyeran el texto.

Lo que hubiera previsto. Al leer todo de seguido da la sensación de una vida llena de limitaciones cuando es exactamente al contrario. Ser consecuente con una acción y desarrollarla segrega dopamina. Ya he hablado de esas hormonas en ocasiones anteriores.

Los comentarios que aparecieron no hicieron sino corroborar en la red lo que me sucede un día tras otro.

Anoche tenía una cita a una hora y en un lugar. Fui sin móvil, al llegar y ver que no estaban decidí pasear en bicicleta por la ciudad, sobre las nueve de la noche cuando el tráfico amaina. No voy a decir que pensaba porque tampoco me las voy a dar de filosofo en bicicleta pero si se me ocurrió esta entrada. hacer un resumen de las acciones cotidianas que limitan sobremanera el consumo de plástico, sobre todo el uso de plástico de solo un uso.

Las pajitas son innecesarias,

Los vasos de plástico con tapa de plástico y pajita son más que innecesarios.

Puedo contar más ejemplos de los que no tengo fotografía como el llevar mi propio vaso para tomar cafe a una reunión de amigos, mi propio plato a una barbacoa.

Hace apenas diez días en el mercadillo que realice de productos de bicicleta tuve dos encuentros que os resumo.

El primero me hizo saltar chispas. Todos los productos habían sido donados, organice el mercado el fin de semana con precios realmente bajos pero aún así el sobrante se coloco en la tienda el miércoles, todo gratis, a cambio de una donación. ese día llego una señora, me consulto por un producto y al preguntar por el precio le dije que era gratis pero que debía realizar una donación. Yo dije, -10 rmb!, ella estaba interesada, me regateo a cinco, yo contesté que no, que diez y soltó, devolvió el producto de mala gana al montón. Estaba regateando un producto gratis.

La segunda es mejor. Vendiamos, regalabamos y sorteabamos bolsas de viaje para bicicletas a a 50 rmb el fin de semana, a 10 rmb el miércoles. Se sortearon algunas. Una chica agraciada con el sorteo, renunció al premio por llevar plástico. Dijo no utilizar nada de plástico.

La vida puede resultar incomoda sino se esta acostumbrado a realizar ese tipo de acciones. Deben ser rutina.

Mi ejemplo favorito. La bolsa del pan. Recuerdo de la infancia. Una bolsa de tela que se utilizaba para comprar el pan solamente, no tenía otra utilidad salvo ser recipiente del pan duro.

Es cómoda, no abulta nada, muy fácil de llevar, siempre en la mochila.

Donde compro las verduras la señora me conoce. En el supermercado no me conocen.

En China el problema del agua debería estar en prioridad absoluta, no el iluminar edificios. he estado diez días fuera, en esos diez días recorriendo pueblos en la provincia de Anhui y Zhejiang, donde es todo agua, un inmenso delta del río Yangzte no existe ni una fuente pública. No hay agua gratis.

El presidente de Nestlé dice que el agua no debería ser un derecho, que debería ser un valor de mercado y ser privatizada. Boicot.

Yo utilizo agua cocida, con sabores. Un día genjibre, un día dátiles, un día te verde, un día limón.

Por último el pan. Harina, agua y sal. De tres ingredientes dos son veneno. El 66 % es veneno. Debe ser algo así como practicar ciclismo y que te toque un autobús delante en el semáforo. No lo puedes evitar.

Cuando voy a por el pan no llevo bolsa, lo cojo con la mano y me lo como sin esperar. Calentico.

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